Mi historia
“Siempre tuve la sensación de que, por el hecho de ser mujer, había algo en mí que no estaba bien.”
Soy Iris y Ocho Lunas es el viaje de mi vida. Este espacio nace de una experiencia personal, cuando me adentro en la edad adulta y, en un periodo de reconciliación conmigo misma, me doy cuenta de cuánto me hubiera gustado tener más momentos de conexión y red con las mujeres de mi entorno. De algun modo, siempre tuve la sensación de que, por el hecho de ser mujer, había algo en mi que no estaba bien: mi cuerpo, mis reacciones, mi estado de ánimo… hasta que empecé a adentrarme en mi naturaleza cíclica y en las raíces de mi feminidad.
Gracias a la Pedagogía descubrí la neurociencia, una corriente que me acompañó a entender que mis vivencias del pasado no eran mi penitencia, ni tenían por qué condicionar mi presente. A partir de esta toma de consciencia, empecé a profundizar en el funcionamiento del cerebro y, al combinar estos conocimientos científicos con mi lado más intuitivo, surgió la magia. Descubrí que podía cambiar mis patrones limitantes y, poco a poco, aceptar y permitirme ser quién soy.
Durante aquella etapa, empecé a organizar encuentros en mi casa, donde ejercía como anfitriona de talleres y círculos de mujeres. Al mismo tiempo, me formé en ciclicidad consciente y arquetipos femeninos, ayurveda, salud menstrual y me nutrí también de la medicina ancestral latinoamericana, el yoga y el cacao… hasta que sentí algo nacía dentro de mí y empecé a crear y a dar forma a Ocho Lunas.
Así nació un proyecto que pretende generar espacios seguros para la comunidad femenina. Vivimos en un sistema patriarcal que no escucha los propios ritmos y que solo nos exige más productividad, más objetivos… por eso, es muy necesario encontrar momentos donde poder expresarnos y escucharnos sin juicios, entendernos mejor y permitirnos ser quién somos, aquí y ahora.
Durante todo este tiempo he podido comprobar que cuando nos juntamos e interactuamos desde un sitio más amable y respetuoso, la energía que se genera entre nosotras es indescriptible.
Un vinculo infinito
El propósito de Ocho Lunas es el de abrazar el momento presente atendiendo nuestro bienestar a todos los niveles: físico, mental, energético y emocional. La fuerza de estos encuentros es tan potente que a día de hoy todavía me emociono pensando en todas las mujeres que han pasado por aquí y lo que nos une.
El “8” que forma el nombre de este proyecto es el símbolo infinito del vínculo que se genera entre todas nosotras, des del momento en que nos ponemos piel por primera vez.
Solo puedo sentirme agradecida por tanta nutrición, tanto aprendizaje y tanto amor.
La comunidad
Ocho Lunas es una comunidad abierta a mujeres de todas las edades y procedencias que va caminando constantemente y se va construyendo y deconstruyendo a medida que avanza. Este proyecto nace con la finalidad de compartir y apoyarnos mutuamente para cuidar nuestro bienestar físico y mental desde una perspectiva cíclica. Cada una de las personas que pasan por aquí, ya sea participando en las sesiones, talleres, cursos, acompañamientos, retiros o simplemente colaborando con sus talentos, contribuyen a crear este vínculo infinito.
Por eso, quiero aprovechar este espacio para agradecer la confianza de todas vosotras.
Gracias por hacer que Ocho Lunas sea una realidad:
Gracias a Ellas, mis hermanas con las que empecé a abrirme a conectar con la posibilidad de facilitar encuentros, de conectar con lo más profundo de mi y que me acompañan a día de hoy a seguir creciendo, aprendiendo y me enseñan a ver y tratar el mundo de una forma más respetuosa y des del amor absoluto.
Laura dio forma a una idea cuando ni siquiera se había gestado. Ella creó el logo de Ocho Lunas a través de una idea. La captó y le dio forma, color y alma. Primero fue el violeta y después se convirtió en este color púrpura con matices tierra y fuego que plasman el tránsito constante del proyecto. Solo puedo decir gracias.
A ella, alma con flash que captura momentos, que guía con su voz dulce encuentros llenos de corazón. Ella es capaz de guardar un momento en un instante y transformarlo en la mayoría de fotografías que veis en la página web de Ocho Lunas.
Cris y Selva tenían que llegar. Han conseguido sentir y plasmar quien soy y por supuesto quien es este proyecto. Le han dado forma a algo que llevaba años en mi, y lo han hecho con un cariño y un amor que es indescriptible. Me llevo amor en el corazón y puro agradecimiento por tanta compasión, tanto amor y tanta entrega. Gracias siempre por este gran viaje.
Es un compañero de proyecto que con su cámara y su sensibilidad me ha acompañado @Clleres y cursos online, me ha ayudado a dar forma al proyecto en escenas de 60 segundos. Solo puedo sentirme agradecida porqué el masculino se expanda de esta manera.
Amrita cacao es un proyecto hecho con todo el corazón. El cacao que distribuye Carlota proviene de un pequeño negocio familiar de El Salvador. Es un cacao con mucha fuerza, intenso pero a la vez dulce y suave al paladar. Hace años que conozco la marca y un par de ellos que trabajo con Carlota y utilizo su cacao, tanto en casa como en ceremonias y encuentros. ¡Una auténtica delicia! Utiliza mi código de descuento ocholunas8 para conseguirlo al mejor precio.
Ella es pura sensibilidad, ha capturado momentos muy íntimos en sesiones individuales muy especiales. Sin ni siquiera notar que está, es capaz de capturar todo lo que aflora en una sesión.